Reflexión antes de votar

Se acerca un momento sin igual, cuando se ejerce la soberanía de la nación para elegir a sus gobernantes. En democracia no existe momento similar, arranca de una raíz profunda, cada miembro de la comunidad nacional concurre a hacer uso del mismo derecho, mediante el voto se determina la conducción del Estado.

En esta ocasión ha pasado mucha agua bajo los puentes. Las fuerzas políticas se han visto atenazadas por querellas subalternas y pugnas indescifrables para la ciudadanía, de tales controversias se han provocado distanciamientos e incluso quiebres y rupturas.

El lenguaje se ha visto envuelto por una retórica ruda y grandilocuente, pero vacía y vanal. En ese clima, de pocas ideas y apoliticismo gana la derecha, pero muchos de los nuestros no se dan cuenta. Se dejan llevar por lo que está “de moda”, una grosera superficialidad y la agresión verbal descalificatoria.

No ha sido un buen periodo para la política, entendida como la capacidad de dirigir el Estado y bregar por el interés general de la nación. Pero hay que persistir, no hay que abandonar y nunca rendirse ante la megalomanía de algunos y la falta de un sentido-país en otros.

De modo especial, hay que ir a votar y evitar que la abstención sea el actor fundamental de esta elección. Su preponderancia vendría a debilitar de modo gravitante la gobernabilidad democrática del país. Quedarse sin asistir es un flaco favor a Chile y favorecer la opción del ultra mercadismo del piñerismo.

Hay que sobreponerse y colocar el interés nacional como lo esencial. Como en grandes jornadas en que el pueblo chileno supo decidir su propio destino, como el 5 de Octubre de 1988, con la convicción de formar parte de un suelo común y de un destino compartido.

 
Camilo Escalona Medina
Vicepresidente Nacional
Partido Socialista de Chile