El ex Presidente del Senado Camilo Escalona se reunió este jueves a conversar a solas con el ex Presidente Ricardo Lagos. Ese día acababa de completarse la lista de los 111 integrantes del nuevo comité central del Partido Socialista, que mañana elegirá al candidato que lo representará con miras a La Moneda. Las cartas, después de meses de discusión, se redujeron a dos: el propio Lagos y el senador Alejandro Guillier.

En la retina de algunos socialistas aún está la elección de 1952, cuando en el partido se apoyó a Carlos Ibáñez del Campo y no a Salvador Allende, militante histórico de la colectividad.

-¿El ex Presidente está consciente de que hoy es minoría en el Comité Central?

Lagos sabe perfectamente bien que en este momento la votación es desfavorable.

-¿Por qué entonces decidió competir?

Porque no va a huir, no se va a rendir. Él tiene la voluntad de enfrentar la decisión del Comité Central, aun cuando sea minoría, porque es mucho lo que se juega. En la historia de los últimos 30 años, y posiblemente en los próximos 20 años, es una encrucijada. Retirarse es sinónimo de huir, así que no se va a retirar. Me lo dijo con mucha pasión…Lagos está consciente de que se vive un momento dramático.

Punto de inflexión

-¿Qué se juega, a su juicio, el Partido Socialista en la elección de su candidato presidencial?

Ni más ni menos que el futuro de la coalición. En mi opinión, Ricardo Lagos garantiza la continuidad de la Nueva Mayoría y no existe figura política con ese patrimonio político que lo pueda reemplazar. Esto no es un tema personal con Alejandro Guillier, no es falta de comunicación con él o animosidad. Es evidente que la presencia de Lagos en las primarias de la Nueva Mayoría garantiza la continuidad de la coalición. El PS no podría tomar una actitud equívoca de decir: “Bueno, como el PPD lo va a respaldar institucionalmente, tomamos una candidatura diferente”. Eso no se sostiene. El hogar de Lagos es el PS, él como figura política nació aquí. Antes, cuando fue radical, era del mundo académico, en los 60. Pero cuando se proyectó como líder nacional lo hizo desde el PS… de manera que no podría pensarse de que él va a concurrir a primarias sin el apoyo socialista. Eso no es posible. Si el pleno del Comité Central no apoya a Ricardo Lagos significa que está desplomando su postulación. Esa responsabilidad tiene que quedar clara.

-¿Por qué Lagos y no Guillier garantiza la realización de primarias en la Nueva Mayoría?

En el PS sabemos perfectamente bien que las primarias dependen de la presencia de Lagos. Todos sabemos que la DC no va a competir por separado con Alejandro Guillier; entonces, nadie se puede hacer el inocente con lo que va a pasar. Las decisiones del pleno socialista tienen efecto dominó: si el PS le da la espalda a Lagos, no se puede decir que puede haber primarias. La persona que asegure que va a haber primarias a dos bandas, entre Carolina Goic y Alejandro Guillier, está haciendo una afirmación enteramente liviana, fuera de la realidad. Que haya primaria depende del apoyo socialista a Lagos.

-¿La DC ya notificó que llegará a primera vuelta si Guillier es el candidato del PS?

Puedo responder que sí. Puedo responder afirmativamente que todos los antecedentes políticos que medien en manos de las personas que tienen capacidad de decidir son antecedentes que indican que si Ricardo Lagos no concurre a la primaria por no contar con el apoyo socialista, esa primaria no se va a llevar a cabo.

-Lagos marcó un 3% en la última encuesta Adimark, ¿Por qué los socialistas deberían elegir a un candidato menos competitivo que Guillier frente al ex Presidente Sebastián Piñera?

Porque el PS se tiene que respetar a sí mismo. Si el partido tomara esta decisión (apoyar a Lagos) las encuestas van a cambiar de inmediato, porque representamos no solamente una importante cantidad de chilenos que se han inscrito, sino que representamos una franja cultural en Chile muy significativa. Eso lo confirmó la reciente elección municipal. Nunca la política estuvo tan desprestigiada, y hemos sido capaces de soportar esta debacle política.

Fin de un ciclo político

Escalona, cuya relación con Lagos ha estado marcada por vaivenes desde los 90, repite un mensaje a lo largo de los 31 minutos que duró esta entrevista: “La postulación de Lagos depende del apoyo socialista. El partido demostró en estos últimos meses, para bien o para mal, que la fuerza territorial de la centroizquierda está en el PS. No veo que la postulación de Ricardo Lagos pueda sostenerse solo en el apoyo del PPD”.

-¿Qué significa, en los hechos, que el Comité Central asuma su responsabilidad?

El pleno socialista puede cerrar un ciclo este fin de semana: aquel que permitió el restablecimiento de la democracia que se inauguró el 2 de febrero de 1988, cuando se constituyó el comando por el “No”. Ese ciclo político puede clausurarse objetivamente este fin de semana.

El comando del “No” fue constituido desde el PS de Almeyda hasta la DC y la llamada derecha republicana, desde Clodomiro Almeyida hasta Armando Jaramillo. La restauración de la democracia se hizo sobre una conjunción de fuerzas que hizo imposible la prolongación de Pinochet. Eso permitió ir colocando los cimientos del edificio democrático que tenemos hasta la fecha. Si no hay primarias -que es el mecanismo que se generó ya el año 93 para resolver el problema del liderazgo presidencial- se cierra este ciclo político, porque no será posible prolongar el entendimiento entre el centro y la izquierda.

-¿Ha conversado con el ex Presidente sobre la situación que enfrenta el PS?

Lagos parte de un hecho indubitable: él y su equipo de trabajo han presentado la única propuesta de gobierno que existe en la mesa, una propuesta para un gobierno de centroizquierda. El patrimonio que se logró reunir en los últimos 30 años, si tomamos nota del año 1987, ese patrimonio político construido en 30 años, Lagos lo volcó en una propuesta de gobierno que no tiene una contestación en otra figura, no hay otra alternativa. Entonces, lo que se está haciendo es abandonar esa propuesta, dejarla de lado, y con esa propuesta ni más ni menos que se rehizo la democracia en Chile. El proyecto político que nosotros logramos establecer es, en el fondo, el que se va a desahuciar. Ni más ni menos.

-Los socialistas que apoyan a Guillier han dicho que se trata de una suerte de chantaje el plantear un escenario catastrófico si el partido no apoya al ex Presidente.

Ellos argumentan sus cosas, no digo que los argumentos de ellos sean chantaje para nosotros. Cuando el propio Guillier hace alusiones hirientes hablando de los políticos del siglo pasado, él tiene sus argumentos. Nosotros los nuestros, y yo entiendo que los nuestros dicen relación con un patrimonio político que no queremos que se destruya.

“El país tiene que saber cuál es el voto de cada uno de nosotros”

-¿Qué rol espera del próximo presidente del PS, Álvaro Elizalde?

Álvaro Elizalde concurrió al proceso de unidad socialista del año 90 hasta la fecha, y siempre en sus internaciones ha valorado la importancia estratégica del entendimiento entre la izquierda y el centro. Mirando las cosas con crudeza, la posición que él tome es determinante.

-Aparece inclinado hacia la opción del senador Guillier.

No ha manifestado su posición final, y es clave la decisión que él tome. Él puede decidir lo que ocurra, porque todos los que apoyamos a Lagos somos minoría.

-Un debate que se ha instalado en el PS pasa porque el voto sea secreto o a mano alzada, ¿Cuál es su posición?

Ha habido votaciones secretas, se ha usado el voto secreto. Pero ahora el dato político es mayor. Pienso que el país tiene que saber cuál es el voto de cada uno de nosotros. Tiene que ser, en consecuencia, nominal y abierta. Nombrar a cada una de las personas, como se elige presidente del Senado. A uno le dicen el nombre y apellido y uno vota y queda registrado como un voto.

-¿Justificando el voto?

Puede que haya personas que no lo quieren justificar, pero debiese darse un tiempo de cinco minutos para justificar su voto a todos los que lo estimen conveniente.

“Efecto dominó nos puede arrastrar a una crisis”

-¿Qué representa para usted Guillier?

Es una figura que tiene una acogida pública significativa, pero no las condiciones que Lagos tiene; las condiciones son intransferibles: el patrimonio que se construyó desde que Lagos irrumpió como líder de la alianza democrática hasta la fecha. Yo creo que la discusión técnica se subordina en este caso a lo político. En nuestro mundo existen cerebros suficientes como para sostener técnicamente un gobierno. Aquí estamos ante un dilema político, 100% político.

-¿Qué escenario se abre para el PS si es el senador quien termina imponiéndose en el comité central?

Más allá del partido, a mí me inquieta lo que pase en la Nueva Mayoría. Es claro no propicio el quiebre del partido ni el desacato de la decisión que se tome. Yo soy socialista desde los 13 años, así que yo voy a respetar lo que el comité central diga. Pero con la crudeza con que lo he manifestado, creo que la situación que se va a producir en el espacio politico democrático que permitió reponer la democracia es imprevisible. Se puede generar un efecto dominó que nos arrastre a una crisis de la que sea muy difícil salir.

-Usted señala que Lagos es el único que puede unir a la Nueva Mayoría, pero el PC ha aparecido rechazando la opción del ex Presidente.

Yo puedo decir con entera responsabilidad que hubo consultas formales, entrevistas específicamente, a través de las cuales el PC le hizo saber a Lagos que no había veto comunista para él. Fueron hechos mantenidos en reserva, pero la disposición de algunas figuras públicas del PC no constituye un veto de ese partido. De forma que yo entiendo que la posición del PC no es un obstáculo en esta materia; por el contrario, yo entiendo que si hay alguna posibilidad, una, mínima todavía, con el deterioro que ha tenido la situación, que se pueda rehacer una base de acuerdo que vaya desde la DC al PC, es con el liderazgo de Lagos.

Dos almas socialistas

-¿A qué otros factores atribuye usted la tensión interna del PS?

-Hay una tensión porque hay dos maneras de pensar. Una es que el partido tiene que reagrupar la izquierda y la otra es que se tiene que asegurar el entendimiento entre la izquierda y el centro. Las consecuencias prácticas de una u otra son completamente diferentes. Una significa desatender completamente el entendimiento con la DC, y la otra significa situar como centro de gravedad en la preocupación política del partido el entendimiento con la DC. Son dos enfoques que en la práctica política se separan.

-Mario Vargas Llosa se preguntaba en un libro cuándo se jodió Perú…

(Interrumpe) Sí, en Conversación en la Catedral. Usted me está llevando a otro terreno, donde creo que no supimos defender la validez de lo que hicimos durante 25 años y se dejó un espacio para que se instalara la teoría refundacional , de que había que partir de cero. Y eso fue lo que pasó. Ahora, no me pida una fecha específica.

-¿Hubo falta de liderazgo de la directiva que lideró Isabel Allende?

No, este fenómeno viene de antes. Este fenómeno no empezó con esta mesa. Eso es totalmente injusto. Estuvo presente en la elección presidenical de 2009. Si usted me hace recapitular, yo creo que el primer agente de este virus fue ME-O. El desprecio a lo realizado comenzó con ME-O en 2009.

Fuente: El Mercurio.